REFLEXIÓN FINAL
Comprender a la célula es entender la base misma de la biología.
Todo lo que somos —desde nuestras emociones hasta el crecimiento de una hoja o el vuelo de un insecto— depende del trabajo constante de millones de células coordinadas.
Conocer su estructura y funcionamiento nos permite valorar la complejidad y belleza de la vida, y reconocer que incluso las partes más pequeñas tienen un papel fundamental en el equilibrio del mundo natural.
Comentarios
Publicar un comentario